Tenemos 6 casas construidas completamente de madera y que son habitadas por sus respectivos dueños durante todo febrero y algunas semanas en el año. Por ello, están cuidadas como propias, bien equipadas y constantemente refaccionadas.
Todas tienen calefacción a leña (combustión lenta), refrigerador, cocina a leña, agua pura caliente y fría canalizada desde un cerro cercano, energía eléctrica y cómodas camas. Y por cierto, todas con una espectacular vista al Lago y los cerros. No hay televisión ni Internet (ni planeamos tener). Todas son para 8 personas, cómodamente instaladas.
Doña Alicia: Arriba de la loma, algo más pequeña que las demás, con una vista muy hermosa y muy cercana al bosque nativo. Terraza exterior.
Doña Margarita: Muy cómoda y luminosa y excelente vista al lago. Algo apartada del resto de las casas, ideal para quienes buscan más independencia.
Don Juan: Cercana a la playa y al bosque nativo, amplia y con excelente terraza.
Don Pedro: En una colina y buena vista al lago. Desde el living se accede a una terraza con vista al Lago Rosselot y algunos cerros.
Doña Francisca: Muy acogedora y equipada y con amplias terrazas.
Casa Colonos: La antigua casa patronal, más rústica pero con más tradición. Está cerca de la playa.